Navegando a casa

 El pasado 12 de noviembre en tendencias21 aparecía la noticia: Navegando a casa, nuevo concurso de colaboración entre ingeniería y ciencia, un concurso de programación en línea, organizado por MathWorks, para el otoño de 2010, en el que se reta a los usuarios de MATLAB de todo el mundo a solucionar un problema de navegación. El concurso, titulado “Navegando a casa”, tiene lugar hasta el 17 de noviembre.

Este concurso me ha recordado la incursión de Euler en otro, también sobre navegación. Os pongo un extracto del trabajo de Arturo Olvera donde lo relata.

El trabajo científico de Euler estuvo fuertemente relacionado con problema de navegación y de la industria naval. La marina de guerra y mercante fueron las grandes promotoras de los desarrollos científicos y técnicos en el siglo XVIII. Podemos comparar el papel que jugaron estas industrias con el desarrollo de la ciencia y técnica debida a las Agencias Espaciales en el siglo pasado y el actual. Los científicos obtenían financiamiento de los Almirantazgos de las Marinas de los distintos países que, en el siglo XVIII, competían por el dominio de los mares. Euler escribió su primer trabajo científico, relativo al posicionamiento óptimo de los mástiles en un barco, sin haber visto antes el mar ni ningún buque de guerra o mercante. Es posible que su contacto con la marina, al realizar su servicio militar como oficial médico, haya sido el detonador que lo impulsó a trabajar arduamente en muchos de los aspectos tecnológicos relativos a la estabilidad, maniobrabilidad y propulsión de los barcos. La navegación de estos buques también constituyó un reto para Euler, llevándolo a involucrarse en los desarrollos de la cartografía y posicionamiento de las flotas en los océanos.

El interés sobre la Marina fue una constante en la vida de Euler, sus publicaciones en estos temas van del 1727 hasta el 1780, un par de años antes de su muerte. Su tutor, Johann Bernoulli lo animó a participar en un concurso convocado por la Academia Real de Ciencias de París sobre el tamaño y posición óptima de los mástiles en los buques. Su trabajo quedó en segundo lugar, siendo el ganador Pierre Bourguer, quien era considerado como el padre de la arquitectura naval. Se dice que dicho premio no fue concedido a Euler debido a su juventud y para no demeritar el prestigio que Bourguer ostentaba en aquella época. A partir de entonces, los trabajos de Euler y Bourguer siguieron caminos muy paralelos, pero fue Euler quien pudo trascender más allá de las técnicas marítimas hacia el desarrollo de las grandes teorías en la Mecánica.

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