La garra del león (III)

Por  Marcelo Dos Santos

Crímenes y pecados

Las relaciones entre los tres Bernoulli más célebres eran, para decirlo de un modo elegante, pésimas. Jacob y Johann no dudaban en insultarse o tomarse a golpes de puño en público por cuestiones de quién había precedido a quién en una demostración o descubrimiento.

Las disputas entre Jacob y Johann eran tan asquerosas, que ninguna revista científica quería publicarlas. Todo comenzó porque Johann adoraba hacer ostentación de sus capacidades matemáticas. Jacob respondió publicando en una revista que él había sido el maestro de su hermano, y que Johann sólo sabía lo que él le había enseñado.

Tampoco Daniel se vio libre de desgracias: los celos eran tan feroces y desmedidos en la familia Bernoulli, que su padre Johann no dudó en echar de su casa para siempre a Daniel (apenas un adolescente en ese entonces) por haber ganado un premio de la Academia Francesa de Ciencias que Johann aspiraba a obtener él mismo. El muchacho cayó entonces en lo hoy llamaríamos "depresión crónica", de la que no llegó a recuperarse nunca. La Academia de París, habiendo comprobado que padre e hijo habían demostrado lo mismo por métodos independientes y apenada por el incidente, rectificó su decisión y les otorgó el premio a ambos.

Cuando Daniel publicó su obra más importante, "Hidrodinámica", su padre Johann publicó otro libro titulado "Hidráulica", y llevó a su hijo a los tribunales, acusándolo de plagio.

Yo creo que todo comenzó a causa del complejo de inferioridad de Jacob: él pensaba que su hermano era mucho mejor científico que él. Hoy se estima que, si bien Johann era más rápido para producir soluciones matemáticas a los problemas, Jacob era más lento pero más profundo, y sus trabajos tenían implicaciones filosóficas más trascendentes.

Jacob y Johann se odiaban tanto, pero tanto, que el primero estableció en su testamento que sus manuscritos matemáticos debían ser entregados a su sobrino Nicolás II (hijo de Johann), con la única condición de que Johann no pudiese leerlos ni consultarlos.

Algunos de los demás Bernoulli, si bien no tan importantes como Jacob, Johann y Daniel, merecen también ser reseñados aquí:

Nicolás, sobrino de Johann y Jacob, estudió las leyes de probabilidad. Uno de los más célebres problemas que resolvió (por vía matemática) es cuándo la ley puede dar por muerto a un desaparecido. El razonamiento de Nicolás es bien distinto del de ciertas legislaciones del mundo, que estipulan un número arbitrario de años desde la desaparición del sujeto hasta el momento en que se lo declara "técnicamente" o legalmente muerto.

La Regla de Nicolás Bernoulli dice que una persona debe considerarse muerta "cuando la probabilidad de que esté muerta sea el doble de la probabilidad de que esté viva, y no antes". ¿Cómo se determina ese momento? Muy simple: cuando, de las personas que tenían la misma edad que el desaparecido, el número de muertos sea el doble de los que están vivos.

Nicolás II: hijo primogénito de Johann y su favorito, ya que su padre, como hemos visto, odiaba a su otro hermano, Daniel. Nicolás II fue el profesor de matemáticas de Daniel. Fue profesor en Venecia y San Petersburgo. En cierta época, en esta última Universidad enseñaban simultáneamente él y Daniel.

Jacob II: Profesor en San Petersburgo, tiene la particularidad de haber muerto ahogado en el río Neva. En su tiempo se dijo que había sido un accidente, aunque hoy se piensa que Jacob II se suicidó.

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